El Nuevo Colegio es una institución educativa de “puertas abiertas”, acogemos con cariño y amoroso acompañamiento a todas las familias que deseen hacer parte de esta Comunidad Educativa, que acojan la filosofía institucional y quieran conjuntamente con el Colegio acompañar a sus hijos en su proceso formativo.
Fundamentados en nuestra propuesta filosófica, no contamos con procesos de admisión, pero seguimos un procedimiento simple que nos permite conocer las expectativas y necesidades de las familias aspirantes, y al mismo tiempo, orientarlos en nuestra propuesta educativa para facilitarles su ingreso a la Institución.
En un espacio rodeado de bosques, corrientes de agua cristalina, aire puro y bellos jardines, crece minuto a minuto un SER llamado El Nuevo Colegio – The New School, y con él las experiencias más significativas vividas por cada uno sus estudiantes.
La academia y la formación humana de los alumnos se complementa con una infraestructura conformada por: salas de cómputo, auditorio, laboratorio, biblioteca, aulas de música, talla en madera, cafetería, enfermería, orientación escolar, coliseo, cancha de fútbol, voleibol playero, más de 25 aulas de clase y una granja que incentiva el programa ambiental.
El Nuevo Colegio te brinda un ambiente escolar inclusivo, en donde se valoran las diferencias y respetan las individualidades, y que además cuenta con un alto sentido de conciliación entre sus miembros.
Nuestro modelo pedagógico está sustentado desde tres pilares fundamentales que son:
En la década de 1985 a 1995 un grupo de amigos soñaban la posibilidad de crear un colegio que desarrollara en los jóvenes sentimientos de solidaridad con la ciudad, capaces de aportar de sí mismos, a su región y al país. Era un sueño con fundamento humano, que moldeaba una propuesta nueva de educación. La idea se maduró durante muchos conversatorios con aportes que iban surgiendo del grupo y los amigos del mismo.
La visión de formar personas comprometidas con la ciudad que continuaran participando y compartiendo con el Colegio sus conocimientos domino los espacios de maduración del proyecto.
Se concibió el principio de ver la individualidad y la diferencia, dando prevalencia a las equivocaciones antes que al error. La valoración por las cosas era importante, en consecuencia enseñar a dar de lo que se tiene se convirtió en un reto para la formación de los estudiantes.